El emprendimiento social

¿Puede un emprendimiento ser social?

La respuesta es SÍ (así con mayúsculas). Un emprendimiento social es la puesta en marcha de una empresa que tiene como objetivo final, no es simplemente tener un beneficio económico, sino contribuir en la creación de valor para la sociedad. Busca satisfacer a necesidad social o medioambiental, a través de generar beneficios económicos que se reinvierten en conseguir el aquel objetivo social que se ha trazado y que considera su razón de ser.

Favorecer a una causa

Desde su creación, el emprendimiento social se piensa como una solución innovadora que ayuda cambiar una realidad que afecta a un grupo de personas o al planeta. Una causa puede ser la lucha contra la pobreza, el hambre o la exclusión social; promover la educación, la participación; favorecer a grupos específicos como las mujeres, las personas con discapacidad; o luchar contra la contaminación… por citar algunos ejemplos.

La clave está en que la mayor parte de las ganancias que genere el emprendimiento social, debe reinvertirse en promover y conseguir el objetivo de cambio que se ha fijado como meta.

No es una ONG´s

No debemos confundir un emprendimiento social con las organizaciones sin fines de lucro (ONG), estas organizaciones no buscan un beneficio económico, sino lograr un cambio social en un segmento determinado. Sin embargo, sí es posible plantearse ayudar a una ONG a través de un emprendimiento social.

El caso TOMS

Seguramente conocen o han escuchado la marca TOMS, famosa por hacer zapatos tipo alpargatas. Este emprendimiento social fue fundado por Blake Mycoskie, quien creó TOMS en el 2006, después de un viaje a Argentina, donde enteró de que hay muchos niños enfermos o heridos por no usar zapatos.

A partir de esta experiencia que marcó su vida, creó TOMS, una empresa que dona un par de zapatos a las personas necesitadas por cada par que vende. Hasta ahora, la compañía ha donado más de un millón de pares de zapatos. Y no lo hace solo, distribuye su ayuda a través de aliados, uno de sus aliados, por ejemplo, es la ONG Children International.

No completamente social, pero quizás una parte…

Si crees que emprender en algo que sea totalmente social es difícil, ¿qué tal si piensas en algo social que puedas hacer con tu emprendimiento? Quizás puedes destinar los fondos de la venta de uno de tus productos, o las ventas de un día o de un horario, para beneficiar a una causa, hay muchas y ese aporte podría ayudarlas y contribuir a la mejora de la calidad de vida de alguien… piénsalo.

Fuente: Revista española del tercer sector

https://dialnet.unirioja.es/ejemplar/280067

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